- Sirve para hacer una diagnosis de la validez o invalidez de los valores y creencias esenciales de la empresa.
- Permite hallar la causa de porqué los pactos o las alianzas (que se establecen tanto en la Alta Dirección como entre los trabajadores) no funcionan a favor de la empresa, sino en contra de la misma y de la productividad.
- Analiza los factores, circunstancias e ideologías que han incidido desde la creación de la empresa, hasta su evolución actual.
- Diagnostica si la imagen que la empresa proyecta de sí misma es desintegrada, lo cual da idea de discontinuidad, incoherencia, desestabilidad y vulnerabilidad frente a los trabajadores y frente al exterior.
- Analiza los comportamientos inconscientes contrarios a la buena ética empresarial.
- La diagnosis sirve para desestabilizar las tendencias destructivas dentro de la propia cultura empresarial.
- Permite el análisis de las fantasías catastrofistas fijadas en el tiempo.
- Diagnosis de las subculturas internas.
- Disolución de miedos y rechazos al cambio en ambos ejes empresariales.
- Desarraigar ideologías obsoletas, que por conocidas, genera un sentimiento melancólico desprenderse de ellas.
- La diagnosis permite establecer un programa de saneamiento para restablecer faltas y fortalecer los puntos débiles de la cultura, es decir, formular la cultura deseada apropiada a la dinámica presente y futura de la empresa.
De este modo, se puede hallar y solucionar las carencias y las fisuras empresariales por donde se está perdiendo efectividad empresarial. |